 |
| Joseph Moreno en 2012 |
Me imagino que todos al entrar a un blog, y al leer su contenido, se
preguntan quién ha escrito semejante majestuosidad, o porquería, y bueno, esta
entrada pretende ahorrarles la pregunta o en sí respondérsela.
Mi nombre es Joseph Moreno, vivo en Neiva, Colombia. -Sí, ni en los libros
aparece- y estudio Ing. Electrónica en la Universidad Surcolombiana (USCO).
Pero quizás en las próximas semanas sea mejor conocido como el maldito monitor.
Supongo que brevemente he de contar por qué el nombre de este blog.
Todo comenzó en el colegio, en el cual me aburrían las clases de
matemáticas, eran tan rutinarias. Casi todas las materias eran, en suma, sólo
una carga más de la cotidianidad. Solamente, supongo, que las clases de
filosofía o español eran un poco diferentes. En la primera descubrí que no me
gustaba sobresalir ni que presumieran de ello, y en la otra descubrí que por
más de que a uno le guste algo no es bueno para ello.
Sin embargo mi historia comienza en las aulas de clase hace unos cuantos
años. Recuerdo que tenía que estudiar en ese tiempo un día en la tarde, quizás
el miércoles. Era la clase 1003 del Colegio Salesiano, donde los estudiantes ‘guiados’
por la ‘sabiduría’ eclesiástica católica nos formábamos académicamente. Pero
ello no me hacía ni un poquito feliz.
Mi felicidad, en cuanto a mi vida escolar era no ir al colegio, me gustaba
tener el tiempo para mí, hacer cosas, las que fueran, sin sentir que tenía que
cumplir un deber. Estudiaba lo necesario. Al inicio, cuando inicié en ese
colegio creí que estaba muy alejado de dicho nivel, por lo que me forcé innecesariamente
y casi llegué a fracasar. Luego, después de meditarlo mucho, decidí que debía
estudiar lo que quería, lo que me pareciera interesante y después de ese
momento, las cosas empezaron a mejorar notablemente. En fin, creo que era
-¿soy?- un completo inútil.
Solía quedarme en casa o visitar a algunos amigos, o hacer algo en el
computador, el cual ya ha consumido gran parte de mi vida. Veía televisión;
estudiaba cosas de interés y veía anime. Si por algo he de bendecir a los
japoneses los cuales –citando a Protágoras - son la medida de todas las cosas
extrañas y fascinantes (Ver el
The Last Samurai), es por
el anime.
El anime en mí representa el arte de la literatura hecho caricatura, la
mayoría de las historias no vienen solas y tienen trasfondos que quizás sólo
los libros y las buenas películas pueden poseer, el problema es que están tan
retorcidos que la mayoría de las personas, en el afán del día a día no notan.
Recuerdo vagamente que después de terminar el tema de geometría analítica saqué
las ecuaciones de las líneas rectas que intersectadas formaban el sello de
Orichalcos. No era más que un símbolo que salió en la cuarta temporada de
Yu-Gi-Oh! y que de rápida forma aprendí a hacer en un solo trazo. Tan sólo era
el hexagrama unicursal encerrado en una circunferencia.
Ya no veo televisión, ni escucho radio. No lo hago porque hay muchas idioteces
ahí. Bueno, no tanto que hayan tantas idioteces ahí, en todos lados hay idioteces,
en internet las ahí, esto es una de ellas, pero me refiero a la cantidad de idioteces
que nos meten en la cabeza en un periodo de tiempo muy corto. Ahora que lo
pienso mejor me recordó a la definición de intensidad de la corriente
eléctrica.
Mi madre era muy cariñosa conmigo y me malcrió, creo que fui un consentido
hasta que me sentí culpable por ello y me alejé un poco, mas eso no me impidió compartir
las tantas idioteces con ella.
Nunca me dejó sólo, cuando la necesité ni cuando no tanto, sin embargo
cuando se enoja se olvida de quién es ella y de quién soy yo haciendo cualquier
cosa con tal de lastimarme psicológicamente. Bueno así es ella. No es mala
persona, de hecho es muy buena, ella es responsable de que yo sea como soy, la
moral que tengo en este momento es en esencia la misma que puso en mi cabeza
durante la crianza, obviamente ha mejorado con el paso de los años.
Ella es la única persona que me ha hecho ver telenovelas. Grandiosa
estudiante, mucho mejor que nosotros sus hijos, muy dedicada. La admiro. Es una
mujer que encierra mucho valor, otrora fue capaz de salir de muchos problemas y
llevar a su hombro la familia. Lo malo es que olvidó ser esa persona desde que
se enfermó por lo cual eso permanece en mi mente como un recuerdo.
Con mi padre la relación es bastante rara, es como cualquier relación entre
japoneses, es cercana pero muy formal. Aunque la ira suele poner en evidencia
que no somos japoneses. Él es profesor de matemáticas y una persona admirable un
gran ingeniero, creo que debería titularse como tal, pero la edad ya lo ha
hecho desistir. Muy mal negociante. Suele sentarse a investigar cómo enseñar,
creo que quiere encender la llama del amor por el conocimiento en sus
estudiantes. Supo cómo hacerla hace tiempo, pero ese tiempo ya es historia.
A pesar de odiar ser profesor sé que en algún momento amó su profesión pero
se ha decepcionado de ella. Como dice la canción ‘..tan sólo se odia lo querido.’
Enseña matemáticas en el Colegio INEM, sin embargo está titulado para dictar
Física también. Fue un gran apoyo en el colegio, de hecho gracias a unas
fórmulas que él me dio hice mi primera ‘copia’ en Física en el colegio,
obviamente no supo qué hice con ellas.
Ama las matemáticas y es feliz con ellas, es feliz a veces porque sabe que
también me gusta, pero no soy bueno en ellas. Ahora que estoy en la universidad
me ayuda en algunas cosas y se muestra bastante interesado en aprender lo que
estoy estudiando, pero siempre sale quejándose de mi desorden. No nos queda
tiempo.
Mi forma de pensar creo que me ha hecho tomarme unas cosas de una forma
diferente. En la mayoría de veces me veo envuelto en meditaciones estúpidas que
ninguno de ustedes han tenido por encontrarlas vanas, sin embargo a cosas de
gran interés e importancia a veces les hecho un vistazo con una miserable
cantidad de interés.
Después de saber esto, innecesariamente están preparados para saber el porqué
de ese nombre para el blog.
Recuerdo que el profesor de matemáticas nos enseñó todo lo relacionado a las
gráficas de las funciones trigonométricas, sin embargo a mí me gustó las de
ondas sinusoidales (seno y coseno). Hice todo lo relacionado a ello sin mucho
interés hasta que, en un día de ocio leí detenidamente el libro de matemáticas.
Era sobre la circunferencia unitaria, lo leí detenidamente y entendí todas esas
relaciones del número pi, los radianes y de dónde provenían esas gráficas locas
que con tanto desvelo nos punían a hacer.
Me pregunté cómo habrían hecho esos tipos para notar ello, imaginé que
dibujaban circunferencias en la arena, las hacían con hilos, medían las
longitudes y luego se sentaban a calcular todo su sistema. Eso me recuerda
inmediatamente la primera vez que me sentí útil en la vida. Claramente lo
recuerdo, programé una calculadora en QuickBasic que operaba con 2 números.
Tendría unos 10 años aproximadamente.
Sin embargo, cuando entré a la universidad descubrí que las ondas sinusoidales
son mucho más que las babosadas del movimiento armónico simple, o las longitudes
de las componentes del radio girando en una circunferencia unitaria, son más
que ondas alucinógenas divididas en cuatro secciones. De hecho, pueden
representar mucho, incluso mi horrible voz mientras canto en UltraStar ya que
mi voz puede ser descrita como sumas infinitas de funciones senos a diferentes
amplitudes y frecuencias.
A mí me parece fascinante eso. Pero bueno, quizás porque estoy loco me lo
parece.
Este blog va a ser un blog de tipo académico por lo que espero esta sea la
última vez que me dirijo ante ustedes con escritos ya que tengo otro blog para
escribir reflexiones. Estoy tratando de programar applets en Java para hacer exponerles
algunos temas relevantes de mi carrera y que me han llamado la atención. Quizás
sirva de apoyo para las personas de las electrónicas análogas porque soy el
monitor de los cursos. Soy un obseso de la ortografía.
Esto se ve mal. –Le dije a esa chica que comenzaba a quitárseme de encima.
Y se va a poner peor. –Me dijo incorporándose al mirar la luna por ese gran
ventanal.
Y ahora que encontré la volví a encontrar, pero no en mis sueños, no puedo
evitar que de nuevo, como en mi sueño, no sea lo suficiente bueno para ella.